la ciudad disfruta
de los colores del ginkgo biloba
El árbol
dorado
18/06/2026
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Mientras gran parte del arbolado porteño ya perdió el
follaje por la llegada del frío, el ginkgo biloba sorprende
por estos días con su amarillo vibrante y se convierte en
uno de los grandes protagonistas del paisaje urbano: copas
completamente doradas ponen la nota de color en calles,
plazas y parques antes de la llegada del invierno. En la
Ciudad de Buenos Aires hay cerca de 750 ejemplares censados
de esta especie milenaria, considerada por los especialistas
como un verdadero fósil viviente, originaria de China y una
de las más antiguas del planeta. Según los registros, se
estima que ya existía hace más de 200 millones de años,
mucho antes de la desaparición de los dinosaurios.
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Más de 700
ejemplares de ginkgo biloba se distribuyen en veredas,
plazas y parques porteños. Varios ejemplares notables se
ubican en la Plaza República de Chile, y otras alineaciones
destacan junto a los cementerios de la Recoleta y Chacarita,
pero también los podemos encontrar en el Parque Tres de
Febrero de Palermo. |
Sus características
hojas en forma de abanico pasan del verde intenso a un
amarillo brillante como consecuencia de la senescencia
foliar, el proceso natural por el cual la clorofila comienza
a degradarse con las bajas temperaturas.
Entre los puntos más
emblemáticos para verlos destaca la alineación de ginkgos sobre
la calle Junín, junto al Cementerio de la Recoleta. Allí sus
hojas forman un pequeño corredor natural, de los más
fotografiados de la Ciudad, lo mismo que el situado sobre la
avenida Jorge Newbery, lindero al Cementerio de la Chacarita.
También pueden encontrarse
en espacios verdes como el Jardín Japonés, Plaza Sicilia, Plaza
Holanda, Parque Paseo de las Américas y Plaza República de
Chile. En esta última, existe una agrupación de ginkgos
declarados árboles notables por la Ciudad debido a su valor
histórico y simbólico, que funciona como un homenaje a las
víctimas chilenas del terrorismo de Estado.
La resistencia de este
árbol milenario quedó demostrada tras la bomba atómica de
Hiroshima, en 1945, ya que algunos ejemplares ubicados a menos
de dos kilómetros del epicentro lograron rebrotar después de la
explosión y todavía hoy continúan vivos en Japón, donde son
venerados como símbolos de paz.
Además de su impactante
valor ornamental, el ginkgo es apreciado por su longevidad y por
los usos medicinales que históricamente tuvo en la tradición
asiática.
Sobre sus usos
medicinales
El Ginkgo biloba
se utiliza en la medicina tradicional y herbolaria
principalmente por sus beneficios circulatorios y cognitivos.
Sus principios activos, los flavonoides y terpenoides,
actúan como antioxidantes y vasodilatadores que mejoran el
flujo sanguíneo hacia el cerebro y las extremidades.